Aletheia

¿Qué es la verdad? ¿qué es verdad? ¿Quién lo dice?

Hay muchos tipos de verdad. La de las acciones, la de la coherencia interna. La verdad según la época, la cultura, la familia. La verdad según uno. Para unos la verdad es una, para otros otra. ¿Qué entendemos por verdad? ¿Lo que es cierto? ¿el lugar donde no hay mentira ni engaño? ¿Es la misma verdad la del político que la del hombre de a pié? ¿La del científico que la del religioso? ¿Es un sentimiento o solo una idea, o una mezcla de ambos? ¿Quizá otra cosa?

¿Hay alguna verdad que sea verdad más allá de que cada uno tenga su verdad? La de que la verdad existe, por ejemplo, aunque se la niegue. ¿La de que quizá en el fondo nos entendamos cuando hablamos de verdad, más allá de que cada uno la interprete diferente?. ¿O tal vez no nos comprendamos en lo más mínimo, mientras esté cada uno encerrado en su verdad?

Quizá no sepa sobre la verdad, pero sí sobre la mía. ¿Hay una verdad para cada uno? ¿Se puede tener la verdad? ¿Cómo de tangible ha de ser una verdad para serlo? Puede que no sepa sobre mi verdad, sino sobre lo que no lo es. Tal vez sea verdad que no sé nada de todo esto en realidad, y tan sólo juego con las palabras mientras alumbro unos pensamientos.

En la Grecia de Parménides la verdad se llamaba aletheia (“aquello que no está oculto, que es evidente”). La verdad era des-velamiento, correr el velo, de la ignorancia, de la ilusión, de Maya (India). Es el des-ocultamiento del ser, según Heidegger. En otros términos, hacer consciente lo inconsciente. Alumbrar el rostro oculto tras la máscara, ver las cosas tal cual son, sin filtros, sin conceptos, sin pensamiento, permitir que emerja la pr-esencia tras la epojé fenomenológica (un mindfulness filosófico).

En la mitología romana, Veritas, la diosa de la verdad, era hija de Saturno (símbolo del tiempo) y madre de Virtus, la virtud. Veritas es también un supermercado ecológico de Barcelona, que está en diferentes barrios. Tienen unas galletas que están buenas de verdad.

Hoy día la verdad en el diccionario es la “adecuación de una proposición al estado de cosas que expresa”, así como la “conformidad entre lo que una persona manifiesta y lo que ha experimentado, piensa o siente” (wikipedia). Con el tiempo, da la sensación de que la verdad ha bajado de lo celestial a lo jurídico, y se tenga que prometer decir la verdad y nada más que la verdad, aunque luego todo el mundo mienta.

La verdad no necesita justificación para quien cree tenerla. O si la necesita no es verdad. Para otros sólo es verdad aquello que tiene justificación.

La verdad va en línea recta, porque es íntegra, y es circular, porque todo lo abarca.

¿La verdad libera, tal y como se lee en el NT? (“la verdad os hará libres” (Juan 8:31-38)). Libera, ¿de qué? ¿de la culpa, del miedo, de la mentira? ¿Cómo se siente uno cuando dice la verdad, cuando se confiesa una mentira, tanto a uno mismo como a otro? Desvelar. Susurrar a lo más íntimo del Ser nuestra voz más honesta, hablar desde el corazón, orar, hablar con lo sagrado, decir a otro la verdad, reconciliarse, comprender, abrazar, aunque duela. La verdad duele, dicen. Pero si es cierto que libera, la verdad no deja culpa, aunque sí huella. Si quedara culpa, aun habría atadura, no completa liberación. La verdad es una enseñanza para el futuro, una enmienda, un prestar atención, y el pasado tan sólo aquello aprendido. La verdad sana el pasado y construye hacia el futuro. Has dado con la verdad de algo, llévalo contigo, para ser más verdadero en el futuro, y nada más. Arrepentirse de algo es haber visto su verdad. Qué satisfacción haber dado con ella y poder hacer las cosas de otro modo, porque se sigue estando vivo.

¿Es verdad lo que estoy diciendo?

¿Qué es la verdad? ¿Qué es verdad? ¿para quién?

¿Cómo es mi verdad? ¿Cómo la re-conozco? ¿Cómo es para ti?

3 comentarios en “Aletheia

  1. maricarmen48

    La verdad,cuantas preguntas sobre ella,para mí,es simplemente ser honesto contigo mismo y decir lo que el corazón te dicte en cada momento de tu vida,este siempre dice la verdad aunque a veces duela

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  2. Àngels

    Igual no hay una única verdad… Ponemos no coincidir con la verdad de los demás… La verdad es la expresión honesta y sincera de nuestros sentimientos y pensamientos. A veces, puede ser dura y nos causa dolor, pero es un dolor que cura, que libera, que nos ayuda a crecer, que enseña tanto al que dice la verdad (porqué habla desde el corazón) como al que la recibe (porque sabe que no se busca su desazón). En todo caso, seguramente, ese dolor se desvanecerá antes que el ocasionado por una mentira o un engaño porque el que la recibe sabe que nace de lo más íntegro de la otra persona.

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