Biografía del Silencio

Abajo encontraréis el enlace a una entrevista realizada a Pablo d’Ors, cuyo libro “Biografía de Silencio” recomiendo encarecidamente.

A continuación, unas palabras del mismo, escogidas al azar:

“Ganaríamos mucho si en lugar de enjuiciar las cosas, las afrontáramos. Nuestras cábalas mentales no solo nos hacen perder un tiempo muy precioso, sino que por su causa perdemos también la ocasión para transformarnos. Porque hay cosas que si no se hacen en determinado instante ya no pueden hacerse, o no al menos como deberían ser hechas.

Personalmente estoy convencido de que más de un ochenta por ciento de nuestra actividad mental -y es probable que me haya quedado corto en esa proporción- es totalmente irrelevante y prescindible, más aún, contraproducente. Es mucho más saludable pensar menos y fiarse más de la intuición, del primer impulso. Cuando reflexionamos solemos complicar las cosas, que suelen presentarse nítidas y claras en un primer momento. Casi ninguna reflexión mueve a la acción; la mayoría conduce a la parálisis. Es más: reflexionamos para paralizarnos, para encontrar un motivo que justifique nuestra inacción. Pensamos mucho la vida, pero la vivimos poco. Ese es mi triste balance.

Nada de esto significa que pensar sea malo; es bueno solo en su justa medida. Pensar es como dormir, o como comer: no debe hacerse en exceso so pena de embrutecernos. Al igual que nos sentamos a la mesa para comer, y no comemos de cualquier manera y a todas horas, quizá también para pensar deberíamos sentarnos y no hacerlo cuando al pensamiento le convenga o se le ocurra. El pensamiento, como cualquiera actividad humana, debe ir precedido de un acto de la voluntad. Eso es lo que lo hace humano. Tanto más se piensa, tanto más se debe meditar: esa es la regla. ¿Que por qué? Pues porque cuanto más llenamos la cabeza de palabras, mayor es la necesidad que tenemos de vaciarla para volver a dejarla limpia”.

Pablo D’Ors. Biografía del Silencio. 18.

http://rtve.es/v/2565414

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